Noticias
Compartir en twitter Compartir en facebook 22/02/2010
21 días pendiente de
“Mi madre es como un huracán”. Así describe Marco a Sonia, su madre. Ella sabe muy bien lo que es estar pendiente de una persona a la que quieres y dedicarle cuidados día y noche sin descanso. Su hijo Marco sufre distrofia muscular de Duchenne: una enfermedad degenerativa y hereditaria que se caracteriza por la pérdida de la masa muscular, lo que le supone estar 24 horas pendiente de él. Ella conoce de primera mano los cuidados que necesita y el sacrificio que conlleva, sobre todo, con otra hija a su cuidado y tan sólo mil euros con los que apenas llega a fin de mes.

Sonia solicitó hace dos años la prestación que concede la Ley de Dependencia, pero aún no ha tenido respuesta y, tras la retirada de una auxiliar que le ayudaba con su hijo, todo se ha hecho mucho más difícil.

Marco es un joven de tan sólo 16 años al que a los cinco le diagnosticaron la enfermedad de Duchenne: una forma de distrofia muscular que avanza día a día: apenas puede mover una mano, con la que dirige su silla de ruedas; “un deseo, poder rascarme la nariz”. Con una minusvalía del 70% necesita ayuda para todo, ir al baño, comer, bañarse, vestirse, etc. Según nos cuenta él mismo, para ser feliz sólo le gustarían dos cosas: “poder andar, hacer todo lo que quiera como quiera, es decir, curarme. Y por otro lado, no estar tan solo”. Para él, nos dice: “Llorar es lo peor que se puede hacer, mi madre y yo nos reímos...y ya está. Superamos las cosas juntos”.

Samanta convivirá con  ellos, nos mostrará cómo viven, cómo se enfrentan a la enfermedad y cómo superan día a día sus problemas con una sonrisa.

En este programa de 21 Días Samanta Villar se aproxima durante 21 días a esta realidad y lo hace de la mano de varios protagonistas que padecen día a día, junto a sus familiares y seres queridos, minusvalías y/o enfermedades que les impiden valerse por si solos y que requieren de atención casi permanente. Como veremos, todos ellos constituyen un modelo de superación para el resto, el ejemplo más claro de que con muy poco se puede hacer mucho, verdaderos héroes con nombre y apellidos que nos muestran esa otra cara de “La ley de Dependencia”.

Conoceremos historias que se alejan de la pura y estricta reglamentación de una Ley para mostrarse como verdaderos relatos de entrega, lucha y superación.